- Siento como frío...
- Hombre, es que hace frío...
- Ya, pero tengo los pies como...
- ¡Pero si estás descalzo!
- ¡Mierda! La segunda vez que vamos de visita y
me dejo los zapatos en casa de tu amigo...
Me recuerdan, vía mail, que tengo pendiente un tema de tratar en este blog: el de las viviendas de los habitantes de Finlandia.
Y como fiel y cumplidor servidor que soy de todos los seguidores de este blog pues aquí me presento con una entrada que disfrutarán como nadie todos aquellos que... o a todos los que les guste... bueno, imagino que alguien la disfrutará...
Dividamos las explicaciones en dos partes.
Por una parte tenemos el típico piso finlandés. De entrada, literalmente quiero decir, tenemos dos puertas en lugar de una. Es decir, que aquí existe la puerta que da a la escalera, con llave y todo eso, y a continuación una segunda puerta, esta ya sin llave, pero que bien podría ser la exterior. Suponemos (y mientras no nos digan lo contrario así será) que es por el tema del aislamiento. No quiero olvidar el detalle de que aquí los buzones están incrustados en la propia puerta (vamos, que hay una rendija en la madera) por lo que el señor cartero tiene que ir puerta por puerta para entregar la correspondencia.
Y si aquí tienen el buzón en la puerta, lo que es el felpudo lo tienen en el portal. Concretamente fuera del portal, y concretamente no es un felpudo al uso, o al menos como lo conocemos allí. Aquí el felpudo es un aparato en forma de U compuesto por algo así como los pelos de una escoba dura. La idea es introducir el zapato completamente en la U y agitarlo para para delante y para atrás. Quizás no ha quedado muy claro, pero aclaro que es un sistema mucho mejor que el de la tira de esparto en el suelo.
Ya dentro de la vivienda la distribución viene a ser la misma que en cualquier piso medio: cocina, baño (del que ya hemos hablado en anteriores entregas), dormitorios... Llama la atención, eso sí, que aquí las tuberías del baño van por fuera de la pared, vamos que tienes acceso a ellas con total tranquilidad. Ignoramos el motivo. Lo que sí sabemos es que las tuberías de la calefacción alimentan directamente los grifos de agua caliente en cocina y baño, con lo que no tienes que esperar a que el calentador haga su trabajo: aquí tienes agua caliente al instante mismo de abrir el grifo.
Pero lo más extraño e incómodo, al menos para nosotros (o al menos para mí) es que aquí no existen las persianas. Habéis leído bien, no existen. La teoría más extendida, aunque yo no la entiendo, es que como aquí pasan por ciclos de poca luz solar, pues se lo ahorran... (ya ves tú, la persiana se puede subir y bajar). El caso es que cuando amanece la luz entra a través de la ventana y (al menos en mi caso) te despierta. ¿Soluciones? Pues más bien pocas, aunque ingeniosas. Yo lo que he hecho es clavar chinchetas a lo largo de toda la cortina de mi habitación convirtiéndola en una superficie adherida al cristal. ¿Que qué he conseguido? Gastar chinchetas, clavarme una en el dedo gordo y convertir mi habitación en algo así como un zulo. ¡Queda muy cuco!
Pasemos a las casas. Gracias a nuestra tragicómica experiencia de la primera noche en Finlandia, tuvimos la oportunidad de ver cómo es una típica casa por aquí.
En primer lugar olvidémonos del concepto chalét que todos tenemos en mente. Aquí se lleva el rollo prefabricado. Todas las casitas de por aquí están construídas más o menos así. Aprovecho para hacer un inciso, y es que me parece destacable el hecho de que el suelo, al menos aquí en Jyväskylä, es arena. Literalmente arena, de la de la playa. Lo hemos podido comprobar gracias a las distintas obras de la zona. Tras la capa de asfalto hay una pequeña capa de tierra, de unos 30 centímetros, tras la cual no hay otra cosa que el citado elemento. La pregunta, si es que alguien quiere hacerse una, es: ¿ya agarran los cimientos en este tipo de material?
Pero volviendo al tema de las casas, aquí también existen dos puertas, simplemente que aquí no están seguidas. Está la puerta exterior, un pequeño recibidor y otra puerta. ¿Y para qué es el pequeño recibidor? Para dejar ahí tu calzado, seas inquilino o visita. Lo tienen toda preparado: hay un banquito para quitarte tus zapatos cómodamente, una balda donde dejarlos, un grifo donde lavarte las manos si es que te has manchado al realizar la operación... Vamos, equipamiento cinco estrellas.
Una vez entras en la casa (descalzo, al igual que los inquilinos, los cuales no usan zapatillas) te encuentras con madera por todos lados. Es lo que mejor aisla. Pero no lo único, ya que las paredes tienen hasta cuatro capas de materiales que no consigo recordar pero que aislan que te cagas.
Las ventanas, al igual que en los pisos tienen doble ventana, no doble acristalamiento (eso sería demasiado fácil) sino doble ventana, y no se abren (será para no perder el calor). Si lo que quieres es ventilar un poco tienes que abrir un zona de la ventana, sin cristal, que también siendo doble, te da como una ranura de quince centímetros para que entre un poco de aire. El porche trasero, por supuesto acristalado, al igual que la mayoría de los balcones.
El tema decoración y mobiliario es un poco... diremos rollo Ikea, que cada cual saque sus conclusiones...
Lo que sí les mola mucho es el tema americano. Aquí se guarda una llave bajo la maceta del porche por si te la dejas olvidada: ¡New Yorker total! Ahora, no sé si seguro también. Lo que está claro es que aprovechan que Finlandia tiene unos índices de delincuencia increíblemente bajos, ¡así cualquiera!.
Y bueno, quedarían aún algunos detalles más para comentar, pero los dejaré para que podamos contarlos en persona a nuestra vuelta, que si no, no vamos a tener temas de conversación...
Nos quedan 34 días enJyväskylä.
sábado, 25 de octubre de 2008
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1 comentario:
Bien respondido!! jiji curioso lo de tener un sitio para quitarte los zapatos... jeje
pasalo bien, ya que puedes!!! (faltan 10m para salir del curro... toy que me subo por las paredes...)
Un saludo
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